A inicios de mes, en algún Tiktok me había salido que abril iba a ser un mes que me daría demasiado, que iba a ser sumamente generoso y traería consigo muchos cambios. No suelo dar importancia a ese tipo de cosas, como la astrología ni números sagrados… nada de eso. Me causó curiosidad porque enfatizaba realmente lo dadivoso que iba a ser conmigo el mes por venir. Yo sólo pensé: "Pues a ver si sí".
Desde que decidí reubicarme fuera de la ciudad de manera indefinida, he sentido demasiada liberación, independencia, y una frescura por la vida que había olvidado. Intenté plasmar un poco de eso en la selección de este mes, además de muchas otras canciones que cruzaron mi camino y me parecieron interesantes de algún modo, o simplemente me divirtieron.
La selección de privateclub de abril trae consigo varios de los géneros que frecuento, desde fusiones de jazz, sonidos electrónicos, dub, synth-pop, nu-disco, reggae y algunas excepciones entre ellos.
La selección
Inicio procurando ritmos lentos que comienzan a prepararte para lo que está por venir, el reggae-dub de Superstylin’ funge como la intro y conecta con bel canto y su dance noventero, y la narrativa de Confetti por Marine Neuilly con el verso que me encantó: “Faut pas rêver c’est l’ironie” (No deberías soñar, es irónico).
De aquí continuamos con ritmos movidos, y una versión bastante dance que converge de manera excelente con el emblemático trip hop de Everything But The Girl, seguido de un synth-pop activo en Queens.
La siguiente sección se enfoca más en lo latino y el español, los grandes Midnight Generation que han causado frevor con su carrera y limitadas apariciones en vivo, además de su nuevo álbum recién lanzado, Tender Love. Mar de Larregui, la cual ha resonado mucho con mi situación actual, y la geopolítica con una lírica poco compleja y voz misteriosa acompañada de unos beats muy gozables.
Incluí a Destroyer ya que los acabo de conocer y me encantó su disco Dan’s Boogie, Bologna fue mi elección a incluir en esta lista, la cual fue una tarea poco fácil de completar. Siguiendo con la enigmática Moodswing que abre camino a Phillip Glass con ritmos mucho más acelerados, y antes de que te des cuenta ya estamos en una fase electrónica, rápida, y con poca piedad.
Continuando sobre esta línea, A Positive Life nos trae un ambient techno noventero de punta de gama, recomiendo todo el disco Synaesthetic. Y le sigue una locura de DJ Planet Express con un upbeat y voz de alta frecuencia. La sección comienza a bajar de ritmo con Ionian Sea, respetando la estructura electrónica cautelosamente construida previamente para bajar un poco el ritmo cardiaco, ya que no hay corazón que aguante tanto bombeo sanguíneo.
TV Girl, George Clanton y Neggy Gemmy con este temazo de pop hipnótico nos mantiene en ritmo, flautines y una excelsa percusión nos consienten al tímpano, abriendo camino a Emma-Jean Thackray, y su más reciente material de jazz fusionado con pop, que no se limita a ningún género y nos presenta una emocionante mezcla de instrumentos y conceptos en todo su álbum. Súper recomendado para que lo deleiten de pies a cabeza.
sendin’ my luv trae todo el lo-fi y hi-hats clásicos del house de Chicago, acompañado de una voz romántica y nostálgica. The Witness y la pausa meditativa nos relaja un poco, e intenta hacernos observar de lejos a nuestro ego, para continuar con Nilüfer Yanya, mi artista revelación del año pasado, con su temazo de Like I Say (Runaway) que traje en repeat una semana completa.
El DJ Kicks:Logic1000 fue una delicia absoluta, de ahí es que rescaté esta rola antes de que cayera en el abismo del olvido, LMK de Qendresa tiene beats de ensueño y una voz con todo para encantarte como un canto de sirenas a Willem Dafoe en The Lighthouse.
La siguiente es de mis favoritas de este privateclub, SOMETHING TO BELIEVE IN de Evita, el poderoso bajo, la esencia nu-disco y los beats melosos te abrigan mientras no puedes evitar mover la cabeza al ritmo.
Dans Le Noir tiene ritmos funky y electrónicos, junto con la voz en francés que me ayuda a no olvidarme de lo poco que logré aprender en la escuela de esa lengua, me recordó mucho a Dabeull. De aquí no se que intenté hacer, pero La Danza Del Petrolero se siente como una cumbia psicodélica como si tomaras a Glass Beams y los metieras en la selva amazónica para gentrificar a Perú. Un gran sonido digno de disfrutar.
La balada de Detalles habla de un amor que ya no es posible. Qué poderoso es extrañar algo. Olvidar algo que te importaba no es fácil ni lineal.
Sade, con esta joya no tan conocida, Never as Good as the First Time, retoma el sentimiento de la canción anterior, pero con menos melancolía y un dejo de laisser-faire frente al destino: una confianza serena en lo que viene y una celebración de lo vivido y lo que aún está por venir.
De aquí comienza el cierre, End Of Normality tiene una guitarra nocturna, viajada y relajada, que alivia los pesares y te permite disfrutar de los sonidos dejando atrás los corazones rotos y las preocupaciones por el futuro. Te trae al hoy. Seguido del mestro Vini Reilly, y esta obra enorme, Guitar For Mother, de uno de mis discos favoritos de toda la vida, Fidelity.
El final nos lo deja Akofa Akoussah, con una voz medicial que se siente como un alivio para todos los males. No tengo idea de lo que canta, pero me pone de buenas, y en un estado en el que me he encontrado estos días, de paz, por permitirme tomar las decisiones que quiero, y de lograrlo con éxito rotundo.